Frente a la injusticia y la impunidad, justa es la rebelión popular: A 34 años de la emboscada a Pinochet del FPMR

A la consecuencia y arrojo del rodriguismo histórico

A la juventud popular y combatiente que se organiza y lucha

 

“El pueblo organizado yo creo que es capaz de alcanzar cualquier objetivo… y lo digo así porque en el caso de nosotros…  en el FPMR  éramos parte del pueblo… partido obrero, partido popular… y en la mayoría de los atentados  (…) jóvenes populares”[1].

La convocatoria a sumarse a una acción en la cual solo se tenía claridad que se podía perder la vida en ello, fue el llamado que se les hizo a un grupo de combatientes del FPMR, generar las condiciones subjetivas y subir la moral combativa del pueblo, era uno de los objetivos que desde la Política de Rebelión Popular de Masas y la Sublevación Nacional como política para avanzar en “el año decisivo” de derrocar a Pinochet, se habían trazado como urgencia.

El arrojo, la audacia, la historia, las recientes jornadas de protesta popular y el nivel de organización y de lucha del pueblo chileno eran lo que Ramiro denomina como la composición principal del Frente. “Era el pueblo organizado. Era (el Frente) los instrumentos que el pueblo se había dado para combatir la dictadura” era la síntesis política y militar del pueblo chileno en su lucha cotidiana y heroica contra el tirano y sus esbirros.  Mauricio Hernández, nuestro Ramiro, nos dice que  “el pueblo tiene la sabiduría, en ciertos momentos históricos, se organiza y cualifica en diferentes tipos, en una diversidad de instrumentos. Cuando lo requiera, lo consigue, cuando tiene la voluntad y tiene la visión y con eso puede aspirar a cualquier objetivo (…) yo creo en esa fortaleza y  capacidad del pueblo para conseguir eso”, la sabiduría y la valentía de hombres y mujeres del pueblo que apostaron por matar a Pinochet, es la misma sabiduría y valentía de las recientes jornadas de Octubre. Doblándole la mano al enemigo, contagiando a miles en las ganas y deseos por transformar esta realidad espuria.

Ramiro nos habla y rememora el proceso de construcción no solo de la Operación Siglo XX como la habían nombrado en lenguaje de compartimentación, sino que también refleja en sus palabras la manera en que grano a grano el rodriguismo se fue transformando )- en ese período de la lucha de clases – en un componente moral y una posibilidad de pelea concreta que se fue haciendo “prácticamente desde la nada, estas personas pequeñitas que éramos nosotros  pero que estábamos con un nivel de organización y experiencia, capaces de alcanzar un objetivo que se veía no se podía llegar a él (…) y esto tiene que ver con todo esto de la creatividad  y la sabiduría popular, porque en ese acto del 7 de septiembre del 86, hay cuestiones de ejemplo, de audacia” cuestiones que van generando una simbiosis entre el saber popular del que nos habla y el elemento técnico, operativo, generador de la acción de emboscada, lo dice textual “elementos que no están en los manuales, ni nada de eso, eso tiene que ver con , cuando voluntad y decisión, el pueblo por la experiencia de la vida, del mundo popular, se concibe ver como con audacia, con osadía, eso es prácticamente parte de la sabiduría popular , todo eso yo creo que parte, fue llevado ahí, digamos, tecnificado , en algunos aspectos, obviamente”, son años en que el Movimiento Popular de la Resistencia, comenzaba a superar la etapa de repliegue al cual habría estado obligado luego del golpe militar, la institucionalización de la dictadura y del neoliberalismo.

A partir de la crisis económica del 83’ y de las primeras jornadas de protesta del mismo, se iniciaba un ciclo que tendrá como fecha decisiva el año 86’, durante estos años los eventos que caracterizaron a estas manifestaciones podemos reconocerlas en su masividad, en los usos y recuperaciones del espacio público ya sea en el centro o en territorios con una alta cuota de combatividad y presencia de pueblo pobre diverso: estudiantes y jóvenes populares, trabajadore/as y cesantes, mujeres de nuestro pueblo y pobladore/as. Un segmento protagónico de nuestra clase fue la juventud, la cual ingresa de manera decidida a las diversas organizaciones revolucionarias  como el FPMR, el MIR  o el MJL, quienes se enfrentarían de manera frontal a la dictadura, acompañados de una amplia red de organizaciones populares y de subsistencia como los comprando junto, las ollas comunes, de educación popular y por supuesto de resistencia armada, de esa expresión vienen los jóvenes que se sumarían al llamado de realizar el tiranicido como acción legítima de los pueblos del mundo frente a la opresión. “El contingente mismo que participó, que ahí no hay militares profesionales preparados que llegaron, no sé, de Cuba, de Vietnam, de la URSS, a hacer un operativo militar, no tiene nada que ver. La mayoría, el 80 %, eran de las poblaciones populares, que eran combatientes salidos del pueblo y se consiguió, atentar… No se consiguió ajusticiarles, pero por cuestiones accidentales y técnicas” lo que expresa la decisión de nuestro pueblo, la voluntad de participar en acciones que ponían la vida al servicio de una patria libre y popular.

El intento de tiranicidio, contó con la juventud popular que vio a su clase derrotada en el intento de construir algo nuevo en la experiencia de la Unidad Popular, de allí el último discurso de Allende como escenario de mística y de llamado a que “otros hombres y mujeres superen este momento gris y amargo” hacer el cruce o el encuentro histórico de esas experiencias de nuestro pueblo y también de allí lo nuevo y la necesidad de darle continuidad a la lucha, no solo a la dictadura, sino también al capitalismo, serán años de debate y decisión, el cual decantará en la renuncia por sectores al interior del PCCH a una vía insurreccional frente a la dictadura lo cual va a generar el surgimiento de una vida autónoma por parte del FPMR que se generó fundamentalmente a partir de esa generación de combatientes que se fue fogueando en lucha con la experiencia combatiente de hombres y mujeres en el terreno político militar.

Desde esta trinchera de comunicación popular, al lado del pueblo que lucha, recordamos el 07 de septiembre como continuidad histórica. Las jornadas de octubre y la revuelta, la actitud de lo/as jóvenes y nuestras amadas poblaciones, la lucha y la sobrevivencia frente a esta pandemia donde los dueños del poder y la riqueza se salvan el pellejo,  a contando con la sabiduría y la experiencia de vida que nos permite luchar por nuestras vidas y nuestra dignidad desde la organización, el amor  y el arrojo por nuestra gente. A 34 años del tiranicidio, recordamos a lo/as compas caído/as y sobrevivientes y nos quedamos con esa idea de Mauricio que resiste dignamente y nos da luces hermosas en su lucha y la de sus hermano/as – que de seguro le acompañan – que “se pueden conseguir grandes proyectos y grandes sueños también… el pueblo organizado consigue grandes cosas, pero tiene que luchar”  En esa estamos.

LIBERTAD A RAMIRO

 

[1] Texto construido fundamentalmente a partir de la entrevista realizada por Ramiro vía video llamada. “Te queremos Libre”

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