COMO COMUNICADORES POPULARES EXIGIMOS JUSTICIA PARA ÁMBAR CORNEJO

Exigimos Justicia para Ámbar.

 

Hoy y siempre, a unas pocas horas del hallazgo del cuerpo de nuestra hermana y compañera Ambar Cornejo, se nos hace necesario declarar con rabia y dolor, que solidarizamos profundamente con su muerte, porque nos duele en el cuerpo, en el alma, en las lágrimas y en el grito desesperado, que ser mujer, niña y pobre, sea una razón para morir y sufrir en silencio. Pareciese ser que la muerte, la desaparición y el ojo morado se constituye como la única oportunidad para ser “objeto” de discusión en el matinal o el noticiero de las 9:00; quizás la única posibilidad de recibir un poco de humanidad tras una vida de silencios, abandonos, injusticias y maltrato.

 

Desde la pena y el dolor que nunca acaba,- porque hay una Ámbar, una Antonia, una Lisette, una Nicole, una Fernanda o una Panchita cada día- la palabra justicia, nuevamente nos suena como un trabalenguas manoseado, transgredido y vomitado por quienes la verdadera justicia les queda grande. Nos da un nauseabundo asco esa justicia de la que hablan, esa a la que se le construyen estatuas femeninas frente a los tribunales de su sistema patriarcal. No somos, ni fuimos, ni seremos más esa mujer inmóvil y ciega que adorna sus fríos palacios.

 

No callaremos más que esa “cosa deforme” a lo que ustedes llaman Justicia, asesina a nuestras mujeres, maltrata y desaparece a nuestrxs niñes y jóvenes, que valida la cultura de la violación y el abuso de quienes somos objeto del patriarcado, además libera a femicidas y encarcela a quienes luchan dándole cabida a la voces masculinizadas de quienes oprimen, detentan el poder e infunden el odio a nuestros pueblos indígenas. En esta agonizante justicia, ser mujer, niña, pobre (y sobre todo cuando eres mapuche, aymara, lesbiana, bisexual y disidente) nos “achica la calle” y enseña desde nuestro nacimiento que “debemos” tener cuidado de la noche, el callejón, la casa sola, el vecino curao de la esquina y la falda corta. Nos hace violables y vulnerables, aún más débiles si somos niñes, aún más transgredibles y violentables si somos huaches, hijes de madre soltera, cabrxs chicxs de pobla, alumnes del liceo público de barrio, patologizados por el CESFAM del sector, perseguidos por los tribunales de “familia” y el SENAME.

 

Ámbar tenía 16 años y fue parte de un programa de protección de derechos dependiente del Servicio de protección de menores (SENAME), esto en términos simples quiere decir que debía ser doblemente amparada y “restituida en sus derechos”, sin embargo ya se sabe el final de esta historia, y quienes se encuentran en la voz pública y/o privad estarán pensando ¿dónde estaba el SENAME?, ¿qué hizo el SENAME? La respuesta es “no estaba” la respuesta es “nada”, la respuesta es que le niñe pobre que ingresa al servicio no tiene ninguna garantía que “restituya sus derechos o interrumpa la vulneración de los mismos”, tal vez solo se haga real en las bases técnicas de sus archivos. Pero la realidad es que les niñes ni les trabajador@s que le dan cara a la realidad, cuentan con ninguna garantía o cobertura que proteja a nadie, solo al negocio que se alimenta de sus licitaciones con la infancia.

 

Creemos que la justicia se significa como tal, solo y únicamente en las manos del pueble, que en la búsqueda de su humanidad toma por asalto lo robado y despojado para crear a través de su lucha una nueva sociedad. Una nueva sociedad compuesta con una propuesta feminista y clasista que devuelva la dignidad a quienes son y han sido históricamente víctimas a sangre fría del patriarcado. Es por eso que llamamos a todes, en un intento de creación absoluta a dejar de esperar que la justicia burguesa emprenda venganza por nuestres muertxs. Confiamos plenamente en la sabiduría y conocimiento que la historia nos ha conferido para crear nuestro propio lenguaje y espacio, todo al servicio y por la construcción de una propuesta colectiva en torno a la protección real de nuestra infancia y de nuestras mujeres. Es hora de atacar, tomarse el gusto, la molestia y el placer de construir lo que somos perfectamente capaces de gestar con amor y esperanza.

 

Por último, convocamos a la manifestación de manera ruidosa y cantada, con la garganta apretada y furiosa de quien grita por todes les niñes, mujeres y oprimidxs que este sistema ha cobrado.

 

 

 

!Si tocan a una, respondemos todas!

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